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lunes, 19 de diciembre de 2016

CINCO AÑOS EN FUGA



Cinco años. A veces parecen muchos; otras veces pocos. Pero lo cierto es que fue un lunes, también un lunes como el de hoy, y también 19 de diciembre, pero de 2011. Debían de ser las nueve de la noche, y seguramente hacía frío, aunque no lo recordamos ya bien. Fue el momento en que se abrió el telón y en la oscuridad sonó una misteriosa melodía. La luz de una linterna se paseaba por el escenario. Comenzaba "La Huida".

Una de las primeras fotos del grupo, dos semanas antes del estreno.

Es difícil hacerse hoy una idea de lo que para nuestro grupo supuso en su momento "La Huida". Veníamos de haber obtenido un notable éxito (notable al menos para lo que habíamos esperado) con "Damiselas en apuros", que, además de ser nuestro "bautismo" en esto del teatro, nos había llevado aquí y allá por toda la provincia de Jaén e incluso de Granada. No estaba mal para un invento que había surgido casi por azar, improvisando sobre la marcha, con las ganas de unos por aquí y la insistencia de otros por allá. Y, sobre todo, con la inocencia, la inexperiencia, de todos nosotros.

Pero "La Huida" era otra cosa. Fue otra cosa desde el principio. Para empezar, era una obra larga, de casi una hora y media. Nada que ver con los 35 o 40 minutos de "Damiselas". Y no era una colección de escenas, sino una historia única, con su inicio, su nudo y su desenlace, con personajes bien trazados, con varios giros argumentales más o menos inesperados, con una trama de intriga y humor mezclados en la proporción justa. Puede que "Damiselas" fuese el bautismo, pero entonces "La Huida" era, sin duda, una zambullida hasta el fondo marino. Y sin botella de oxígeno.

Qué jóvenes éramos entonces.

Porque fue una producción larguísima y complicada. Casi quince meses de ensayos, varios cambios de actores y un par de momentos -especialmente en el verano de 2011- en que pareció no haber salida. Y para nuestros medios modestos fue toda una hazaña, por ejemplo, completar el doble vestuario de todos los personajes, diseñar un decorado que sin dejar de ser atractivo permitiese un rápido cambio de fondo, y, sobre todo, ejecutar -nunca mejor dicho- el golpe -también nunca mejor dicho- final de efecto, que aún hoy sigue sorprendiendo por mucho que lo veamos. Sólo a nosotros se nos podría haber ocurrido que era posible "decapitar" en tiempo real a un personaje en escena. Pero lo conseguimos.

De todo ello podéis tener cumplida información en nuestra página especial dedicada al quinto aniversario de "La Huida", llena de fotografías que hasta ahora nunca se habían publicado. Del trabajo de montaje y de todo lo que vino después: nuestras primeras participaciones en concursos, nuestras primeras apariciones en la prensa, nuestra primera actuación en un circuito de adultos... y, cómo no, nuestros primeros premios, especialmente aquella inolvidable explosión de alegría en Medina Sidonia una noche de mayo. Como solíamos decir entonces: no ha sido un sueño. Pero lo parecía.

Celebración en la tarde sevillana.

No es un sueño, pero sí una insensatez es pretender que una página en un blog haga una mínima justicia al tremendo trabajo de una generación irrepetible de chicos y chicas. Nos falta tiempo, espacio y palabras para reconocer cómo se merece el trabajo de Irene, Esperanza, Pilar, Isabel, Salomé, Virginia, Carlos, Miguel Ángel, Víctor, María, Paula, Raquel, Vanessa y Mamen. Y de tantos otros: Natalia, María Jesús, María del Mar, Andrés, Álvaro, Fran, nuestro chófer Juande... Para algunos fue su debut, para otros su consagración, para unos sólo una colaboración puntual, para otros el comienzo de años de trayectoria con nuestro grupo. Para todos, en cualquier caso, una experiencia que nunca olvidarán. Y que tampoco olvidaremos quienes tuvimos la suerte de trabajar con ellos y de verlos derrochar ganas y talento sobre el escenario. Los recuerdos de ese increíble grupo de muchachos producen aún, cinco años después, un torrente de sentimientos que tardarán en desaparecer, si es que alguna vez lo hacen.

Fue hace cinco años. Cinco años ya. Una luz en la oscuridad, un baile en el harén, un bate de béisbol y un lote de productos de belleza. Guardias eunucos y momias revividas, enfermeras, policías y adivinas. Esa mano, ese tacto. Esos ojos. Tus ojos.

Y al fin, la huida.

Llevamos cinco años fugados. Y así pensamos seguir.

Crónica fotográfica de "La Huida".
Historia de "La Huida" en nuestro blog.
"La Huida" en Youtube.